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Jubileo: Origen, Relación con el Mensaje de Cristo y Año Santo 2025

JUBILEO DE LA ESPERANZA

El Jubileo en la Iglesia; su origen y su relación con las enseñanzas de Cristo y propósito del Jubileo 2025 en el mensaje del Papa Francisco.

¿Qué es el Jubileo en la Iglesia Católica?

El Jubileo en la Iglesia Católica es un año de gracia y perdón, durante el cual los fieles tienen la oportunidad de experimentar un tiempo especial de reconciliación, renovación espiritual y un acercamiento más profundo a Dios. Es un tiempo para la conversión, el perdón de los pecados, y la reconciliación con Dios y con los demás. Durante este período, los católicos reciben indulgencias, es decir, el perdón de las penas temporales de los pecados ya perdonados, y se fomentan las obras de caridad, la reflexión espiritual y la oración.

Institución del Jubileo y su Frecuencia

El Jubileo fue instituido por el Papa Bonifacio VIII en 1300. Inicialmente, el Jubileo se celebraba cada cien años. Sin embargo, en tiempos modernos, el Papa Pablo VI estableció que se celebrara cada 25 años. Además, el Papa Francisco ha otorgado la posibilidad de convocar un Jubileo Extraordinario, como ocurrió con el Año Santo de la Misericordia en 2016.

El Jubileo en el Levítico

El concepto de Jubileo tiene raíces profundas en el Antiguo Testamento, específicamente en el Libro de Levítico, capítulo 25, donde se describe un año sabático cada siete años y un Jubileo cada cincuenta años. En el Jubileo (que ocurría cada 50 años), se proclamaba libertad para los prisioneros y el retorno de las propiedades a sus dueños originales, representando un tiempo de restauración y justicia social. De acuerdo con Levítico 25:10, se anunciaba un “Año Santo” que era un momento de renovación y liberación para el pueblo: “Proclamaréis libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno de vosotros volverá a su posesión, y cada cual a su familia.” (Levítico 25:10)

Este mandato refleja la idea de que, en el Año Santo, todo vuelve a su estado original: la tierra, las propiedades, y especialmente las relaciones humanas, restauradas a su pureza y armonía inicial.

La Relación con Cristo

Jesucristo, como verdadero Mesías y Salvador, vino a dar cumplimiento a las profecías del Antiguo Testamento, y en este contexto, el Jubileo adquiere una nueva dimensión espiritual. En el Evangelio de Lucas 4:18-19, cuando Jesús empieza su ministerio en Nazaret, cita un pasaje del profeta Isaías, y se declara como la realización de ese anuncio de liberación: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por eso me ha ungido; me ha enviado a dar la buena nueva a los pobres, a proclamar la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos, a dar libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor.” (Lucas 4:18-19)

Aquí, Jesús se refiere al “Año de gracia del Señor”, el Año Jubilar, que es, en su contexto, el tiempo de salvación, donde se realiza la liberación espiritual, la curación de las heridas humanas y la reconciliación con Dios. Así, Cristo inaugura el Jubileo espiritual definitivo, que no solo implica un año de gracia, sino una gracia eterna que transforma toda la historia humana.

El Jubileo 2025 y el Mensaje del Papa Francisco

El Jubileo 2025 es un momento especial para la Iglesia, convocado por el Papa Francisco, en el cual los fieles son llamados a vivir un tiempo de reconciliación, renovación y esperanza. En su mensaje sobre este evento, el Papa Francisco hace un llamado a vivir el Jubileo como un tiempo de gracia y una oportunidad para la conversión personal. Como en el pasado, el Jubileo es un momento para examinar nuestras vidas, para acercarnos a Dios y renovar nuestro compromiso con los demás. En la carta que anunció este Jubileo, el Papa enfatizó que se trata de un Jubileo de la Misericordia, siguiendo el espíritu del anterior Jubileo extraordinario de 2016.

El Papa Francisco invitó a todos los cristianos a hacer de este Jubileo un tiempo de reconciliación con Dios y con los hermanos, especialmente a través del perdón y el servicio a los más necesitados. El sentido del Jubileo 2025, según el Papa, se extiende a toda la humanidad, como una celebración universal del amor y la misericordia de Dios, que nunca se agota, y cuyo mensaje sigue siendo el corazón del Evangelio.

Conclusión

El Jubileo es, por tanto, una tradición profundamente arraigada en la Iglesia Católica, que tiene sus orígenes en la antigua Ley de Israel, se encuentra en las enseñanzas de Cristo, y sigue vigente hoy como un tiempo de gracia, perdón y renovación. Al celebrar el Jubileo 2025, la Iglesia invita a cada cristiano a experimentar el perdón de Dios, la reconciliación entre los hombres y la renovación espiritual, llevando a cabo una reflexión profunda sobre nuestra relación con Dios y con el prójimo. El Jubileo no solo nos remite a la historia bíblica, sino que nos desafía a vivir con esperanza y amor, siguiendo el ejemplo y la enseñanza de Jesucristo.

Plegaria (1) por el Jubileo 2025

Señor Dios Todopoderoso, te damos gracias por el don de este tiempo especial de gracia, por el Jubileo que nos invitas a vivir con corazones abiertos.

En este tiempo de renovación, venimos ante ti con humildad, reconociendo nuestras debilidades y pidiendo tu perdón.

Te pedimos que, como en el antiguo Jubileo, nos ofrezcas libertad, restauración y sanación.

Que podamos liberarnos de las cadenas del pecado, y encontrar en tu misericordia la paz que tanto necesitamos.

Jesús, que durante tu ministerio proclamaste el año de gracia del Señor, haz que esta gracia nos toque profundamente, renovando nuestra fe, esperanza y amor.

Que tu Espíritu Santo nos guíe en este camino de reconciliación, para que podamos vivir el Jubileo 2025 como un tiempo de verdadera conversión y de cercanía contigo.

Que al acercarnos a ti en oración y en acción, sean restauradas nuestras relaciones, y crezca en nosotros el deseo de servir a los demás con generosidad, compasión y justicia.

Te ofrecemos nuestras vidas, Señor, y te pedimos que este Jubileo sea un tiempo de paz para toda la humanidad, un tiempo en el que

tu luz se derrame sobre todos los pueblos, renovando la esperanza y la misericordia en el corazón de cada uno.

Por intercesión de la Virgen María y todos los santos, te pedimos todo esto, confiando en tu infinita bondad. Amén.

Plegaria (2) por el Jubileo 2025 en la Espiritualidad Franciscana

Señor Dios, te alabamos y bendecimos por este tiempo de gracia que nos ofreces, el Jubileo 2025, un tiempo de perdón y renovación.

Al igual que San Francisco de Asís, que vio tu rostro en la pobreza, la humildad y el amor a la creación, te pedimos que nos concedas un corazón sencillo, capaz de ver tu presencia en todas las cosas y en todos los hermanos.

Te damos gracias, Señor, por el ejemplo de San Francisco, que nos enseñó a vivir el Evangelio en nuestra vida cotidiana, a amar a los pobres, a los enfermos, a los excluidos, y a toda la creación, como un reflejo de tu amor divino.

Que en este Jubileo podamos seguir el camino de Francisco, que vivió la reconciliación contigo y con sus hermanos, y que nos llamas a vivir el Evangelio con alegría y valentía.

Te pedimos, Señor, que este tiempo de gracia nos ayude a vivir con humildad, pobreza de espíritu y un corazón lleno de misericordia hacia los demás.

Que, al acercarnos a tu perdón y amor, aprendamos a perdonar a los que nos han ofendido, a ser instrumentos de tu paz y de tu justicia, y a vivir con la mirada limpia, como lo hizo Francisco, mirando al mundo con ojos de fraternidad y bondad.

Te pedimos que, como en el Jubileo de la Misericordia, nuestros corazones se abran a la gracia de la reconciliación, y que podamos trabajar por la paz en nuestro mundo, siguiendo el ejemplo de San Francisco, quien deseaba ardientemente ser un «instrumento de tu paz». Que, con él, podamos decir: «Señor, haz de mí un instrumento de tu paz».

Te ofrecemos nuestras vidas, Señor, y te pedimos que este Jubileo nos transforme profundamente, para vivir con mayor generosidad, compasión y amor a todos nuestros hermanos y hermanas, especialmente a los más necesitados.

Por intercesión de San Francisco de Asís, te pedimos que nos concedas la gracia de vivir el Jubileo 2025 con corazones renovados y dispuestos a seguirte en la sencillez, la humildad y el amor fraterno. Amén.

Por Marynela Florido S.

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